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Las remuneraciones europeas endulzarán la Semana Santa

Ha sido, sin duda, uno de los protagonistas en la crisis bursátil. En un entorno de incertidumbre, como el que empezó en 2008 y que hoy todavía sigue coleando, el dividendo se ha convertido en uno de los criterios clave para los inversores y, por tanto, para las empresas, que se amparan en él para defender su potencial de crecimiento.
Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. La crisis aprieta, sobre todo a los beneficios empresariales y el recorte o la desaparición del dividendo es históricamente uno de los daños colaterales más frecuentes en estas situaciones. “Durante el periodo de recesión económica, prevemos que los beneficios empresariales se contraigan un 30-40 por ciento de media y que los dividendos lo hagan en un 20 por ciento”, asegura desden la gestora de ING. No obstante, defienden que pese al recorte de dividendo, éstos seguirán siendo mayores que los tipos de interés y, por tanto, rentables para el inversor.
Por ejemplo, si el dividendo que dio Renault en 2008 se mantuviera, la rentabilidad del fabricante de automóviles se colocaría en el 21,73 por ciento. Una cifra que hoy por hoy no alcanza ninguna otra inversión. El problema está en que son muchos los bancos de inversión que se han apresurado a recortar la remuneración que entregarán los valores automovilísticos a sus accionistas. Este escepticismo se hace palpable en las estimaciones realizadas por el consenso de Factset, que sostienen que la automovilística francesa reducirá su dividendo neto de 3,80 euros a 1,50 euros por acción en 2009. No se creen por tanto la promesa que realizara la compañía en el mes de abril de elevar su dividendo hasta 4,50 euros por título. Además, la rebaja a la que apuntan los analistas no será algo temporal. Las previsiones apuntan que el recorte en el dividendo de Renault será una constante en los próximos años.
¿Nos creemos a los bancos?
Pero si el dividendo de las compañías del sector automovilístico despierta duda, el de las empresas del sector financiero no se queda atrás. Al fin y al cabo, son, con diferencia, las que más han sufrido la crisis y, por tanto, las que más la notarán en sus beneficios. “Muchos bancos que tradicionalmente pagan buenos dividendos tendrán que reducirlo e incluso eliminarlo”, afirma Víctor Alvargonzález, director de análisis de Profim. De hecho, de momento las tres compañías del Eurostoxx 50 que han eliminado sus retribuciones al accionistas son bancos. ¿Sus nombres? Fortis, Unicrédito e Intensa San Paolo y eso pese a que estas dos últimas se convirtieron en años anteriores en las niñas bonitas en lo que a dividendos se refiere.
Mejor suerte tendrán, a juzgar por el consenso de Factset, bancos como Deutsche Bank o Credit Agricole. Si bien es cierto que no cumplirán con las previsiones de aumentar sus dividendos un 16 y un 13 por ciento respectivamente; sí conseguirán evitar su desaparición. Las estimaciones señalan, no obstante, que el banco alemán deberá reducir su retribución al accionista hasta en cinco veces desde los 4,50 euros de 2007 hasta los 1,90 euros en 2009. Aun así su rentabilidad por dividendo será superior al 6 por ciento, gracias, entre otras cosas, a la caída en el precio de sus acciones. Lo mismo sucede en el caso de Credit Agricole. El banco francés ya redujo su dividendo en 2008 y parece que seguirá haciéndolo en 2009 pero la rentabilidad del mismo seguirá por encima del 6 por ciento. Una cifra que hoy por hoy ya no da casi ningún depósito.
Las aseguradoras en buena posición
La excepción de las entidades financieras las ponen las aseguradoras, que desafían con sus dividendos a todos aquellos que las acusaron en más de una ocasión de ser las sucesoras de los bancos en la lista de perjudicados por la crisis. De hecho, todas las cotizadas del Eurostoxx que pertenecen a este sector presentan muy buenas perspectivas en cuanto a sus dividendo. La estabilidad en su caso es su mejor carta de presentación. Por ejemplo, se espera que la rentabilidad por dividendo de Axa crezca hasta el 6,74 por ciento, frente al 6 por ciento que tuvo en 2008. Lo mismo sucede con Allianz, cuya rentabilidad por dividendo se prevé que crezca en casi un punto básico en 2009.
Pero, si hay valores que pueden transmitir tranquilidad a un inversor que ya ha sufrido lo suyo durante el año 2008, esos son los que pertenecen al sector farmacéutico y al tecnológico. Dentro del primer grupo encontramos compañías como la química Basf, que ya lo mantuvo en 2008 pese a la vorágine y que también lo hará en 2009. Mejor nota se lleva Bayer, que lleva tres años incrementando su retribución al accionista. Para 2009, se espera que abone 1,50 euros por acción.
Entre las tecnológicas, un clásico. Telefónica sigue incrementando año tras año su tarjeta de visita más preciada. Se espera que su dividendo de 2009 supere los 1,10 euros, frente al euro actual, lo que dejaría a la teleco española con una rentabilidad del 7,12 por ciento.






